Saludar y dar las gracias
Saluda al entrar en una tienda o al sentarte a la mesa y da las gracias a los anfitriones en su idioma. Incluso una sola palabra demuestra que llegas con respeto.
Revista independiente sobre viajar por la comida local. No es una agencia de viajes ni una clasificación de restaurantes, y no tiene relación con el sitio que antes ocupaba este dominio. Las cuestiones de salud y alimentación, consúltalas con tu médico.
Guía local
En una mesa ajena todo viajero es un poco novato. En algunos lugares se acostumbra a terminarlo todo, en otros a dejar un poco como señal de que estás saciado. En unos sitios se regatea con gusto, y en otros resultaría incómodo. Esta sección trata de hábitos sencillos que te ayudan a ser un invitado bienvenido en cualquier cultura y de algunas normas de seguridad que conviene recordar antes de salir.
Una palabra de agradecimiento en el idioma local abre más puertas que cualquier guía. Apréndela la primera y no te dé vergüenza decirla con acento.
Qué incluye la sección: normas generales de cortesía en la mesa y en el mercado y pasos sencillos por si surge algún contratiempo. Cada lugar tiene sus costumbres, así que, si dudas, pregunta a los anfitriones.
Seis hábitos que te ayudan a sentirte como en casa en una mesa ajena.
Saluda al entrar en una tienda o al sentarte a la mesa y da las gracias a los anfitriones en su idioma. Incluso una sola palabra demuestra que llegas con respeto.
En algunos países se espera propina y en otros no se acostumbra a dejarla en absoluto. Infórmate de la costumbre local antes o pregunta a quienes te alojan.
El plato que tienes delante se puede fotografiar casi en todas partes, pero a la gente trabajando, los puestos y las cocinas, solo pidiendo permiso. Si te dicen que no, guarda el móvil con una sonrisa.
Di a los anfitriones lo que no comes antes de que empiecen a cocinar. Explícalo con calma, sin sermones sobre la cocina ajena, y agradece su atención.
Comida sin carne (en ruso)
En algunos sitios negociar el precio forma parte de una conversación animada, y en otros el género se vende tal cual. Fíjate en cómo actúa la clientela local y regatea solo con buen tono.
Lleva tu propia bolsa para la compra y tira envoltorios y restos de comida donde corresponda. En los pueblos, la basura de un pícnic es mejor llevársela.
Cuatro normas que conviene recordar antes de salir.
Mantén la limpieza; separa los alimentos crudos de los cocinados; cocina los alimentos completamente; mantén los alimentos a temperaturas seguras; usa agua y materias primas seguras.
Bebe agua de la que estés seguro y lava con ella la fruta y la verdura. Si tienes dudas, pregunta a quienes te alojan qué agua bebe la gente del lugar.
El 112 es el número único de emergencias en Rusia y en los países de la UE. En otros países puede ser distinto: averígualo antes y guárdalo en el móvil.
Si tienes alguna alergia o sigues una alimentación especial por motivos médicos, prepara un plan con tu médico antes del viaje y lleva contigo una tarjeta que lo explique en el idioma local.
Plan paso a paso para un viaje gastronómico, con errores frecuentes, alternativas y lista de comprobación.
Tren, coche, autobús y excursión guiada, además de la comida y el agua durante el viaje.
Respuestas a preguntas antes del viaje, en destino y sobre los regalos para casa. Aquí está también el catálogo.
La revista habla de viajes gastronómicos en términos generales. Las temporadas de cosecha, los horarios del transporte y las normas para entrar alimentos en un país cambian con el tiempo, así que compruébalos en las fuentes oficiales poco antes de salir.